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La imaginación política de las mujeres latinoamericanas

Por Beatriz Della Costa 

Necesitamos hablar de imaginación política, algo que, contrario de lo que puede parecer, no tiene nada que ver con fantasías y utopías. La imaginación política es, de hecho, fundamental para construir realidades y organizar el futuro.

La buena noticia es que ha sido promovida principalmente por mujeres en toda América Latina. De eso no tengo ninguna duda, ya que, entre 2019 y 2020, hablé con mujeres de seis países de América Latina en el marco del proyecto “Electas – Mujeres en la Política” del Instituto Update, para entender cómo ellas han transformado la política, la sociedad y la democracia.

Nuestra jornada comenzó en México, donde aterrizamos justo el día en que la paridad de género (que ya se había establecido en el Parlamento) se extendió a los Tres Poderes y a todos los niveles de gobierno. En Argentina seguimos de cerca la lucha cariñosa que provocó que uno de los mayores tabúes sociales comenzara a discutirse en casa, en las calles y en las cámaras, hasta la conquista definitiva del derecho al aborto. Después, en la pionera Bolivia, encontramos leyes que garantizan la paridad y defienden a las mujeres frente a la violencia política de género. Allí quedó más claro que nunca que las medidas institucionales son el primer paso, pero el cambio sólo ocurre cuando también se superan los inmensos desafíos culturales.

Luego, en Chile, presenciamos la ebullición de un proceso de imaginación política sin precedentes. Llegamos justo cuando la performance “Un violador en tu camino”, del colectivo LASTESIS, impulsaba una movilización pacífica y creativa por los derechos de las mujeres. Hasta el día de hoy me inspira y me conmueve pensar que una coreografía con tantas verdades, tan simple y tan fuerte al mismo tiempo, haya sido capaz de llamar la atención de todo el país y del mundo, dándole aún más fuerza a las chilenas electas que luchaban por una constitución paritaria… algo que se concretó el 25 de octubre de 2020.

Y los cambios que traerá esta Asamblea Constituyente no serán sólo para Chile. Es la primera en la historia de la humanidad diseñada por el mismo número de hombres y mujeres: estamos hablando de un hito mundial. Sí, mundial, porque a partir de la experiencia de las mujeres chilenas finalmente podremos ver florecer una sociedad con igualdad de género. Más que la primera en el mundo y la primera de todos los tiempos, la asamblea igualitaria chilena será la primera de muchas 🙂 

Lo más importante es que representa no sólo un cambio político, sino también de imaginación política. Las chilenas nos dieron el poder de imaginar una constitución pensada por mujeres. Porque la novedad no está sólo en los números, está sobre todo en las ideas e ideales. El grupo que se prepara para iniciar la Asamblea Constituyente chilena está, sobre todo, armado con conciencia de género. Esto significa que no sólo serán más mujeres, serán más mujeres con perspectivas femeninas, conectadas a movimientos feministas y desbordando esa cualidad inherente a las mujeres en el poder, que es la costura de un tejido social entre la sociedad civil y el poder público. Estas son las mujeres que redactarán la Carta Magna del país.

Lo que emana de allí es imaginación política en estado puro, lista para construir un mundo nuevo. En Brasil, durante la Asamblea Nacional Constituyente de 1987-88, las legisladoras que se unieron a lo que se conoció como el lobby del lápiz labial, lograron expandir una serie de derechos civiles, económicos, laborales y legales de las mujeres, pero no se limitaron a eso. Su principal característica fue una visión de la sociedad, liderando logros como la educación universal gratuita, las políticas de protección del medio ambiente y la libre asociación sindical y profesional, entre otras causas. Y constituían sólo el 3% del grupo total. 

¿Cómo será ahora, en Chile, donde ellas serán el 50%? ¿Qué promoverán y priorizarán las mujeres al diseñar esta Constitución? ¿Será este nuevo Chile por nacer un país con paridad en los cargos públicos y con una legislación que finalmente pueda combatir la violencia política de género? ¿Qué pasará con las leyes de agricultura, medio ambiente, desarrollo económico, seguridad, vivienda? ¿Qué poder es este que veremos emerger a medida que las mujeres piensen y lleven sus experiencias para la creación de las normas que construyen la sociedad?

Las posibilidades son muchas, y siempre emocionantes.

No soy chilena, pero estoy muy conmovida por este logro de las mujeres chilenas que, después de todo, también es un logro latinoamericano. Al final, soy latina y feminista. Cada victoria de mis hermanas me da la certeza de que no hay vuelta atrás: no habrá futuro sin la participación de las mujeres, sin la imaginación de las mujeres, sin la fuerza de las mujeres.

 ¡Manos a la obra, chicas!

 

Beatriz Della Costa es directora y cofundadora del Instituto Update.

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