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Construye tu agenda programática

Agenda programática: ¿qué es, para qué y cómo se ve?

Tu agenda programática es un pilar central de tu campaña. Esta habla del mundo que sueñas construir; comunica el para qué quieres el poder, al expresar el conjunto de transformaciones que impulsarás. 

Esto quiere decir que, además de dibujar una visión de la sociedad que anhelas, también te has dado a la tarea de elaborar tus propuestas de política pública para resolver los problemas públicos en los temas que, junto con el electorado, consideras prioritarios.

¿Qué es?

Una agenda de propuestas programática o programa es diferente de un manifiesto de principios que habla de los valores e ideas transformadoras que permean todo tu sentido y actuar político. 

Una agenda ofrece ideas, enfoques y, sobre todo, propuestas concretas de las políticas públicas que impulsarás. 

Esto también supone que:

Para ilustrar la diferencia entre un manifiesto (1) y una agenda programática o programa (2), te dejamos estos ejemplos:

La manifiesta de Aúna (1)

  1. Somos una red de afinidades
  2. Escuchamos para representarnos
  3. Caminamos en comunidad
  4. Cuidamos lo que somos y queremos ser
  5. Creemos en la participación como compromiso
  6. Acompañamos la decisión de SER política
  7. Trabajamos para lo colectivo

 

Los Decálogos de Aúna (2)

En el periodo electoral de 2021, la plataforma Aúna, de México, generó agendas de propuestas en cinco ejes temáticos: Construcción de paz y justicia; Políticas ambientales;  Políticas económicas con equidad; Política para el bienestar; e Igualdad de género. Aquí dejamos las últimas dos agendas de propuestas:

Decálogo de Políticas para el bienestar

  1. Avanzar hacia un sistema universal de seguridad social, mediante la armonización e integración de los ya existentes. 
  2. Construir un esquema de financiamiento único para establecer servicios de salud universales y gratuitos, definiendo un paquete de cobertura amplio y que sus costos sean fiscalmente sustentables. Este financiamiento deberá provenir de impuestos generales bajo una reforma fiscal progresiva, desvinculando la seguridad social de las cotizaciones y cuotas obrero-patronales.
  3. Garantizar que los servicios de salud sean interculturales, sensibles al género, accesibles, aceptables, disponibles y de calidad.
  4. Establecer una pensión universal (no contributiva) que asegure un retiro digno, como parte del nuevo sistema de seguridad social. 
  5. Esta protección social será para todas las personas, incluyendo a quienes trabajan en la informalidad, trabajadores independientes y desempleados. Al transitar al nuevo sistema, se deberán identificar y evitar subsidios regresivos entre actuales subsistemas de salud y seguridad social financiados enteramente por recursos públicos.
  6. Fortalecer el Sistema Nacional de Empleo, con políticas activas de bolsas de trabajo para mujeres.
  7. Extender los permisos de maternidad y paternidad a por lo menos 14 semanas pagadas, sin distinción entre hombres y mujeres.
  8. Garantizar la inclusión social y el bienestar en el empleo, prohibiendo despidos injustificados por maternidad y promoviendo entornos laborales diversos que respeten la igualdad de género, las preferencias sexuales y la discapacidad, así como óptimas condiciones de teletrabajo.
  9. Crear políticas para el cuidado y educación de la primera infancia  y que garanticen los derechos de las niñas, niños y adolescentes, desde un enfoque intercultural.
  10. Hacer una reforma educativa innovadora, centrada en el aprendizaje, la equidad y la calidad, con enfoque intercultural, que promueva la paz y coloque el bienestar de las y los estudiantes en el centro.

 

Decálogo de Igualdad de género

  1. Crear el sistema de cuidados de niñxs, adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad y personas enfermas, con coordinación interinstitucional, políticas y presupuestos en los tres ámbitos de gobierno.
  2. Prevenir y atender la violencia sexual con capacitación al personal de salud, con mecanismos fáciles de acceso a la justicia, atención y registro de las víctimas y entendimiento de patrones de violencia.
  3. Armonizar leyes sobre violencia por razones de género, capacitar a ministerios públicos, centros de conciliación, y tribunales laborales en esta materia.
  4. Promover el parto humanizado, reconociendo, profesionalizando y promoviendo la partería dentro del Sistema Nacional de Salud, tanto en zonas rurales como urbanas, así como prevenir y atender la violencia obstétrica.
  5. Promover la educación y servicios de salud para ofrecer métodos anticonceptivos abiertos y gratuitos sensibles al contexto, que prevengan los embarazos adolescentes y sancionar la violencia que provoca los embarazos de niñas.
  6. Afirmar la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos, eliminando en todo el país las sanciones y estereotipos por interrumpir su embarazo, incluyendo al personal médico que las atiendan.
  7. Obligar a empleadores a cumplir con oportunidades y remuneración iguales a hombres y mujeres por el trabajo similar desempeñado.
  8. Impulsar entre las empresas una cultura de la corresponsabilidad que permita horarios de trabajo flexibles, armonización de la vida personal y laboral y conciliación del tiempo con los cuidados
  9. Hacer obligatorio que los empleadores cuenten con protocolos para la prevención del acoso sexual y la violencia contra las mujeres por razones de género, así como mecanismos de atención. 
  10. Retirar al Ejército de la seguridad pública, pues la violencia letal contra las mujeres tiene su origen en la militarización de estas labores.
 

 

¿Para qué?

Contar con una agenda de propuestas no sólo te ayudará a ganar elecciones y diferenciarte de otras candidaturas, sino a convertirte en una buena opción para gobernar: conoces los problemas, manejas los datos, entiendes las causas y tienes propuestas para mejorar. 

En el siguiente esquema del ciclo de la política que propone el Manual de incidencia en políticas públicas de Alternativas y Capacidades y da cuenta de la etapa de la conformación de agendas, hemos señalado cómo entra la agenda de propuestas de campaña.

Aquí la periodista y capacitadora Cecilia Lavalle nos explica qué es la agenda y cómo te ayuda en tu campaña política.

Construye tu agenda programática: paso a paso

Para armar tu agenda de propuestas te proponemos seguir los siguientes pasos:

1. Investiga 

Para seleccionar y diseñar tus propuestas tendrás que conocer las preocupaciones del electorado, el tema y el problema público. Para esto, puedes buscar estudios existentes, estadísticas sobre tu ciudad, región o estado, encuestas de opinión (por ejemplo, aquellas donde se pregunta ¿cuál es el problema que más le preocupa?) o investigaciones cualitativas. También investiga qué programas ya existen; el estado de las soluciones que ya se han planteado o instrumentado anteriormente, lo que ha funcionado y lo que no. 

Los partidos políticos o los gobiernos frecuentemente, previo a las elecciones, hacen estos estudios para entender mejor los problemas y opiniones de la ciudadanía. No son públicos, pero si preguntas podrían compartirte algunos.

2. Delimita los temas o ejes…

sobre los cuales quieres construir soluciones, como reflejo de los problemas cuya atención consideras prioritaria para el cambio que promueves.

3. Informate, discute y define la posición de la red

… partido, grupo político u organización del que formas parte en torno a estas soluciones (es decir, lo no aceptable, lo mínimo aceptable y lo deseado). Esto ayudará a que ya durante la campaña no surjan grandes contradicciones que puedan revertir tus propuestas. 

4. Elige los temas y las propuestas que te sirvan como ingrediente básico…

… en la construcción de tu visión del cambio que quieres impulsar, en las historias que contarás, en la narrativa individual y colectiva, en la creación de los mensajes clave para tu campaña. 

Aquí puedes ver dos magníficos ejemplos de cómo dos candidatas exponen algunas de sus principales propuestas, articulando por qué son centrales para el cambio que promoverán, a partir de las cuales formulan mensajes clave para pedir el voto de la ciudadanía:

 

5. Dale forma a tu agenda

Tu agenda, en términos de su amplitud, profundidad, detalle y especificidad, puede adoptar diferentes formas y formatos (videos, gráficas, texto, reel, etc), dependiendo de la estrategia política y de comunicación, la identidad visual y también las posiciones que se estén disputando. 

6. Comunica tu agenda 

Hay distintas formas de comunicar. Te recomendamos ver esta guía:

[Caja de herramienta con guía sobre cómo comunicar la agenda]

Mira la página de Iza Lourenca, candidata a Concejala de Belo Horizonte, BH, Brasil, en la que se incluyen sus propuestas. Además, sus videos de propuestas en redes sociales, como este en el que presenta su plataforma política para la juventud, logran expresar de manera sencilla datos que caracterizan el problema y sus propuestas concretas.  

Y ¡lo más importante! construye tu agenda de propuestas de manera colectiva.

Diseña tu agenda programática ¡con participación!

Imagínate sentada junto a una plataforma o red de mujeres para construir una agenda compartida, fruto de un trabajo colectivo ❤️.  ¿Te motiva, como a nosotras? 

Aquí te proponemos los pasos a seguir para construir una agenda colectiva, con un proceso de diálogo que se diseña y se comunica junto con una red de alianzas y expertas. 

¡Vamos!

Cuando se trata de la construcción de una agenda colectiva para una plataforma de mujeres, como en el caso de Aúna, es importante conducir un proceso de diálogo entre las integrantes que permita identificar las coincidencias y sumar a más personas. 

¡Pero no sólo eso! Este proceso es un buen espacio de formación para la propia candidata y su equipo, ya que:

Paso a paso de tu proceso participativo

1. Define los ejes esenciales de tu agenda programática

Recuerda que la agenda de propuestas se inscribe en los principios y valores de tu candidatura; se trata de traducir estos principios y valores -el mundo que queremos construir- en propuestas más concretas, que sintetizan los cambios que queremos lograr, es decir, las políticas públicas y leyes que impulsaremos y apoyaremos si resultamos electas. 

Para una campaña es primordial priorizar y seleccionar los temas ejes, de manera que sean comunicables de forma congruente y que se conviertan en un diferenciador de otras alternativas políticas y campañas. Estos temas deberán ser los más cercanos al corazón de tus principios, pero también es importante que se desarrollen sobre la base de una lectura acertada del contexto y de la situación actual de ese tema. 

Sugerencia: Define entre 3 y 5 ejes esenciales, como máximo. Estos guiarán tu agenda programática y el proceso de diálogo para su construcción.

2. Prepara insumos y un mapeo de actores inicial

Antes de comenzar, busca documentos que te ayuden a entender más sobre los temas que van a trabajar. Así podrás contar con un diagnóstico y considerar las propuestas que ya están en el dominio público. 

Pero, ¿qué tipo de documentos? Pueden ser desde documentos internacionales oficiales (por ejemplo, producidos por la ONU o CEPAL), hasta artículos de opinión o reportajes en los medios. Pueden también ser documentos de políticas públicas producidos por universidades, agencias de gobierno o think-tanks (locales o nacionales); o propuestas de organizaciones ciudadanas para resolver problemas que se enmarcan en los ejes que definiste. 

Sugerencia: genera, junto a tu equipo, una biblioteca a partir de esta revisión de la literatura. De ser posible, invita a algunos voluntarios a sintetizar documentos y ordenar datos clave para fácil consumo de la candidata y su equipo de campaña (comunicación, discursos, programa).

Ahora, utiliza el mapeo de actores: una herramienta que te permite identificar, clasificar y caracterizar a las principales instituciones, grupos y personas que están de alguna forma vinculadas, en este caso, a tu agenda. Además, permite analizar sus intereses, su importancia e influencia sobre los resultados en una determinada agenda o iniciativa. 

En este momento, construir un registro de contactos de campaña -que más adelante podrías usar para hacer un mapeo de actores- te puede ayudar a construir un primer directorio de expertos, organizaciones, funcionarios o legisladores que conocen los problemas y tienen propuestas. 

Te recomendamos comenzar con una lista de nombres y seguir los principios del mapeo de red:

Modelo de Mapeo de Red

Activa tu red de contactos usando este modelo para poner los nombres de todas las personas que están en la red de la candidata.


Recuerda que estos son actores de conocimiento y propuestas: etiquétalos así y no les pidas otras tareas que no se relacionan (volanteo, redes sociales).

En esta Guía rápida para identificar aliados y hacer coaliciones para incidir en políticas públicas puedes encontrar algunas sugerencias de cómo hacer un mapa de actores.

3. Define la forma del diálogo, así como el momento más adecuado para hacerlo

Hay varias definiciones que debes tomar para darle forma y contenido al diálogo. Acá enlistamos algunos aspectos centrales:

¡Importante!

Cuando sea posible, resulta ideal llevar a cabo este proceso previo al inicio de la campaña, de manera que se pueda finalizar un mes antes del arranque de esta, por dos razones:

4. Define los objetivos y formatos del proceso de diálogo

Sugerimos elaborar un documento como guía a todas las personas involucradas, que defina lo siguiente:

5. Diseña la logística del proceso a detalle

Al tratarse de un proceso en el que se involucrarán varias personas, te recomendamos que desarrolles:

  1. Carta descriptiva con todos los requerimientos logísticos, incluyendo requerimientos técnicos; equipo de facilitación, previendo una facilitadora principal; sesiones con programa detallado, incluyendo las dinámicas de cada momento.
  2. Listas de invitadas: haz directorios y guardalos en tu CRM o base de datos, para mandar invitaciones y agradecimientos.
  3. Paquete de comunicación: correos para invitar y para confirmar participación; formatos para presentaciones y para desarrollo de las sesiones; relatorías.
  4. Definición de responsabilidades: una coordinación central; responsables técnicos de logística; equipo de facilitación y de sistematización.
  5. Recluta voluntarias y planea una capacitación para ellas, en los distintos roles y responsabilidades. Considerar retomar algunos aspectos de este curso

Armando y organizando tu equipo

Por qué es importante armar un equipo, cómo armarlo y herramientas para su mejor organización.

6. Refina o traduce los resultados de los diálogos en las propuestas de tu agenda

Planea cómo y quién va a trabajar en traducir los resultados de los diálogos en propuestas, así como el formato deseado de las mismas. Algunos ejemplos son decálogos por tema de agenda, como los que elaboró Aúna. En todo caso, es importante definir el tipo de lenguaje a usar, evitando usar uno demasiado técnico.  

7. Nombra a una persona responsable de coordinar las propuestas de tu agenda

Es importante nombrar a una responsable del seguimiento de la agenda, que puede ayudar a investigar más, hacer vínculos con expertas, contar con los datos y los argumentos para los mensajes durante la campaña. Tras las elecciones, entre otras tareas, esta coordinadora se puede dedicar a desarrollar el trabajo intersectorial (entre diferentes sectores y autoridades) que se requiere para impulsar la agenda, convocar actores y facilitar acuerdos.

Comunica tus propuestas

Ya tienes tu agenda de propuestas construida de manera participativa. Ahora, ¡es momento de que todas y todos la conozcan!

Pero antes de comunicar y si dan los tiempos, lo ideal es contemplar un momento que regrese resultados y propuestas a las participantes, y recibir su retroalimentación antes de elaborar productos de comunicación.

También, como mínimo, te proponemos que invites a todas las personas que participaron (incluyendo expertas y activistas) a tu presentación de agenda. Ahí comparte la estrategia que usarás para comunicarla, agradece sus contribuciones y pídeles apoyo en la difusión (ya sea compartiendo en sus propias redes sociales, citándolas, apareciendo en tus videos o productos de comunicación). Asegúrate siempre de contar con su consentimiento; también debes respetar a quienes no quieran ser visibles en la campaña, pero te ayudan con propuestas.

Ahora, ¡sigue estas tres etapas para comunicar!

Elabora una narrativa 

Lo primero es elaborar una narrativa con los resultados del proceso de agenda para que puedas conectar con tus votantes, comunicar de forma clara tus propuestas programáticas de manera que todos y todas la comprendan, la recuerden y te identifiquen con ellas. 

Para esto:

 

Diseña tu agenda programática

Trabaja diseño gráfico y lenguaje de productos específicos: infografías, “decálogos”, postales, videos, relatorías, directorios de expertas, aliadas y activistas. Todo según tu identidad visual de campaña.

Si aún no tienes una identidad visual, te recomendamos este curso: 

¡Campañas reconocibles y con identidad visual!

Herramientas y guías prácticas para que puedas tener una identidad visual en todos los productos gráficos de tu campaña.

Acá te dejamos un ejemplo: 


Ver en Instagram

Define el soporte

No sólo son mensajes de comunicación, tienes que pensar en cómo “lanzar” la agenda de tus propuestas: página web y redes, rueda de prensa, artículos en medios, entrevistas, voceras. 

Para esto tienes que pensar cuáles son las redes sociales o medios que más consumen tus posibles votantes, en cuáles se verán mejor tus propuestas y qué formatos te acomodan más para la narrativa que elaboraste.

Programa la comunicación de tu agenda

Ahora que ya tienes tu narrativa, tu diseño y definiste los soportes a través de los cuales vas a comunicar tu agenda programática construida de manera participativa, toca planificar el lanzamiento comunicacional de tu agenda. 

Trabaja dentro de tu estrategia y tu equipo de comunicación el momento más adecuado para este lanzamiento. Busca el momento idóneo de acuerdo a las fechas electorales, a las coyunturas nacionales o locales, a los hitos históricos o fechas importantes que puedan ayudarte a darle visibilidad a tus propuestas. Planifícalo y prepara un calendario de salidas comunicacionales que vendrán luego del lanzamiento. 

Usa este lanzamiento para sumar a nuevas personas, voluntarios y apoyos, y asegúrate de que -de ahora en adelante- tus propuestas siempre estén visibles en tu canal de comunicación.

Pero ojo ¡no todo es planificación! Mantente atenta a las oportunidades: aprovecha coyunturas para comunicar, posicionar, hacer más relevante o simplemente repetir tu agenda. 

Arma el mensaje para comunicar

Si vas a un debate o te toca hablar sobre tu agenda, piensa en “ideas fuerza”, que sean breves y potentes, para comunicar los ejes de tu programa; aterrízalo en ejemplos de la realidad nacional o local, o de la vida cotidiana de las personas que se verán favorecidas con la realización de tu programa. Busca llegar por medio de la empatía, dale una forma a tu mensaje para que llegue a todas y todos quienes lo escuchen… ¡y que no se les olvide! 

Regresa a tus propuestas

La construcción de una agenda de propuestas es un proceso continuo, que se sostendrá una vez seas electa… e incluso si no ganaste la elección, por lo que conviene prever los mecanismos por los cuales se continuarán de manera sostenida estos diálogos para actualizar, ampliar o profundizar, identificar y desarrollar propuestas específicas a impulsar una vez en funciones.

Revisa, rediscute, regresa a tus propuestas

En caso de ser electa: convierte tu agenda de campaña en una agenda legislativa o de gobierno 

1. ¡Vuelve a dialogar sobre tu agenda! 

Puedes aprovechar el período de transición (entre las elecciones y asumir el cargo) para convocar nuevos diálogos. Si decides hacerlo, te recomendamos visitar este material 👇🏾

Diseña tu agenda programática ¡con participación!

Construye una agenda de manera colectiva, con una red de alianzas y expertas. ¿Te motiva ser la impulsora de propuestas colectivas? ¡Vamos!

Agradece siempre a quienes fueron a los primeros espacios, invítalos de nuevo y pideles que inviten a otros expertos y aliados. Ya que una persona es electa, adquiere mayor legitimidad y autoridad, por lo que se pueden sumar más actores. 

Recuerda actualizar tu directorio con estos nuevos contactos y tu biblioteca de documentos, así como la comunicación y el lanzamiento de tu agenda de gobierno o legislativa. Estos diálogos pueden ser también espacios para probar y reclutar a tu nuevo equipo de trabajo en el cargo.

En este diagrama del Manual de incidencia en políticas públicas de Alternativas y Capacidades te mostramos dónde están las propuestas de campaña en la agenda pública.

Se vale revisar y priorizar, pero será importante mantener tu palabra, tu reputación y ser coherente con las propuestas de campaña 

Han pasado algunos meses, ha corrido agua bajo el puente y crees que es necesario revisar tu agenda programática. ¡No temas hacerlo! Es bueno que la revises, priorices y agregues algunos elementos. ¡Pero ojo! No traiciones la palabra empeñada, es importante que mantengas la confianza de tus electoras y electores cumpliendo tu palabra (es decir, tus propuestas programáticas).  

Lleva tus esfuerzos de comunicación hacia estos replanteamientos: explica qué has aprendido, qué cambió, qué se mantiene y, sobre todo, por qué. Incluye a tus electores y a personas que están contigo en estos procesos de aprendizajes políticos: son fundamentales para construir nuevas representaciones.

Durante este nuevo ciclo, encontrarás nuevas caras, nuevos conocimientos y nuevos aterrizajes: aprovecha de mapear aliadas y actores alrededor de tu nueva agenda. 

No olvides presupuestar tu agenda de propuestas 

Es importante tener claridad sobre cuánto cuesta realizar tu agenda y renovarla con la información que el gobierno o legisladores salientes te entreguen en el proceso de entrega-recepción (presupuesto, personal, programas existentes, iniciativas legislativas pendientes de dictaminar, etcétera). 

Será un buen momento también para adecuar tus propuestas y prioridades: que estén en línea con las facultades del cargo y normatividad existente, que se puedan retomar esfuerzos o dar continuidad y mejoras a programas existentes, entre otras.

Un elemento central es dimensionar el impacto de tus propuestas en el presupuesto público y ello implica preguntarse: ¿cuánto cuesta el programa o proyecto que estoy proponiendo?, ¿de dónde podrían venir los recursos para financiarlo? Sin estas respuestas, te arriesgas a que muy pronto haya quien descalifique tus propuestas como imposibles de financiar, por muy buenas que sean.

En caso de no haber ganado, convierte tu agenda de campaña en una agenda pública 

Agradece a tus aliados, electorado y a quien haya quedado en el cargo: recuérdale tus propuestas de agenda. En algunos casos, valdrá la pena entrevistarse con quien haya asumido el cargo y entregar tus propuestas para enriquecer el gobierno; asegúrate de comunicar esta entrega de forma adecuada, bajo el mensaje de que te interesa resolver el problema público y no de que estás traicionando tu causa o tu partido. 

En otros casos, da entrevistas a medios recordando por qué tus propuestas y temas siguen siendo relevantes. 

Tu agenda puede ayudarte a seguirte posicionado en la arena pública, mantenerte como interlocutora de políticas públicas y fuente independiente de información y contraste. 

Ayudará también en avanzar tus causas y consolidar a tus aliadas: es importante que planees una estrategia de avance de estas causas en diálogo con ellas. 

No se trata de buscar un protagonismo que no te corresponde, ni “robar banderas ajenas”, si no de ser siempre una facilitadora y catalizadora de las propuestas colectivas que construyeron entre todas.