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Constitución, Mujeres y Género: hacia la redacción de una Constitución igualitaria

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¿Qué es un enfoque de género? ¿Está la Constitución chilena redactada para resguardar nuestros derechos? En este curso tendrás herramientas para responder esas preguntas y para redactar una nueva Constitución que incorpore avances concretos para las mujeres.

Diciembre 18, 2020. Por Corporación Humanas

Primeras ideas para redactar una Constitución igualitaria

¿Qué es una Constitución?

Una Constitución es la forma en que las sociedades organizan la vida en común, el pacto político de base en que se fundan. En Chile, la Constitución es una norma jurídica, cuya jerarquía supera la de cualquier otra norma jurídica. Es “la ley de las leyes”, y obliga tanto a los poderes públicos como a cada una de las personas que habitan en el país. En su parte orgánica, estructura cómo ha de distribuirse y organizarse el poder y, en su parte dogmática, consagra principios, derechos y deberes que guían el quehacer del Estado y su relación con las personas.

La actual Constitución cumplió cuarenta años. Adoptada durante la dictadura cívico-militar, redactada por una comisión designada para el efecto y aprobada por medio de un plebiscito nacional irregular, por la falta de garantías de probidad y de participación ciudadana, y con el claro sesgo político de sus redactores, no representa la voluntad soberana.

Por otra parte, la Constitución de 1980 se encuentra desfasada de los avances que, en materia de democracia y derechos humanos, se han producido en las últimas décadas y, por lo tanto, no constituye un marco político y jurídico adecuado para enfrentar los nuevos desafíos a los que se enfrenta el país y las nuevas generaciones. En efecto, no garantiza de forma adecuada derechos sociales y políticos, ya que su diseño propicia la neutralización política en la sociedad, antes que la participación en la vida común, como explica el abogado Fernando Atria en su libro “La Constitución Tramposa”.

Esta guía forma parte de la cartilla:

Constitución, Mujeres y Género, de Corporación Humanas

¿Qué es un enfoque de género en lo constitucional?

El enfoque o perspectiva de género es un proceso de interpretación y análisis de la realidad para identificar las formas y mecanismos a través de los cuales se produce y reproduce la subordinación de las mujeres y otros géneros en relación con los hombres, con el objetivo de lograr su plena emancipación.

Este orden de género existe sobre la base de relaciones de poder que organizan la vida en nuestras sociedades, tanto en la dimensión política y social, como en la económica y cultural. Sobre la base de la diferencia sexual, al momento del nacimiento, hombres y mujeres inician un camino de socialización, previamente establecido, que prescribe atributos, roles y espacios diferenciados y jerarquizados para unos y otros, correspondiéndole a las mujeres y lo femenino un lugar invisibilizado, devaluado y postergado.

El género da cuenta entonces de esa compleja construcción cultural que, sobre la base de la atribución sexual, define una forma desigual de estar en el mundo y de acceder a bienes simbólicos y materiales.

En lo constitucional, el enfoque de género significa poner de relieve que las mujeres no nos situamos en el mismo punto de partida que los hombres y, más aún, que sus intereses, bajo una pretendida neutralidad y objetividad, no son necesariamente nuestros intereses.

Partimos de una desigualdad estructural, que nos afecta a todas en toda nuestra diversidad, y que se expresa fundamentalmente en la falta de autonomía para decidir sobre nuestras vidas y sobre nuestros cuerpos, nuestra exclusión de los espacios y procesos de toma de decisiones políticas y nuestra asignación exclusiva a las tareas de la sostenibilidad material y simbólica de la vida, no reconocidas ni valoradas.

Un enfoque de género en la Constitución significa también develar su pretendida neutralidad en relación al orden de género, identificando aquellos paradigmas que sustentan la escritura de la carta fundamental y que son expresión de la subordinación de género.

Pensando en la nueva Constitución que redactaremos, un enfoque de género nos llama a estructurar el nuevo pacto social en torno a los principios de igualdad y no discriminación, así como a trabajar por terminar con la naturalización de roles asignados por género.

¿Cuál es la importancia de un enfoque de género en la elaboración constitucional?

Permite mirar, leer, interpretar la Constitución,

poniendo de relieve la desigualdad en las relaciones de género.

Visibiliza los desafíos pendientes en materia de justicia de género,

igualdad de género, no discriminación, organización social de los cuidados o sostenibilidad de la vida, participación en espacios de poder y toma de decisiones, y el fin a la violencia contra las mujeres.

Nos llama a pensar cómo debe elaborarse una nueva Constitución:

¡Nunca más sin nosotras, las mujeres! El hecho de que el Consejo Constitucional -así como fue la Convención Constitucional- considere la participación explícita de las mujeres a través del mecanismo de la paridad constituye un gran logro de las mujeres. Paridad en el proceso constituyente significa que las mujeres tendremos la mitad de los escaños del órgano redactor de la próxima constitución, incorporándonos como ciudadanas plenas.

Establece una agenda de avances para la nueva Constitución,

orientados a extender la perspectiva de género de modo transversal, avances que por cierto requieren de una articulación y estrategias comunes para lograrlo.

Si incorporamos el enfoque de género en el texto constitucional como un eje transversal… 

podremos mandatar al legislador a adecuar las demás normas de menor rango, tales como leyes, reglamentos y protocolos, a los mandatos de igualdad que se impriman en la Constitución y, eventualmente, a los tratados internacionales en la materia.

Amplía y profundiza la idea y la práctica de la democracia,

al identificar las falencias de nuestro sistemas jurídico y político, en particular, su relación con nuestra participación en la toma de decisiones, evidenciamos que la democracia no es plena en los términos hoy considerados. Esto nos llama a incorporar la diversidad de las mujeres y las formas en las que las discriminaciones múltiples que nos afectan, limitan nuestra participación.

Solidariza y se articula con otras luchas emancipadoras…

que empujan por terminar con otras opresiones y órdenes sociales jerarquizados, como la colonial, la de clase y nacionalidad, entre otras. Nos convoca a incluir sustantivamente a grupos considerados históricamente desaventajados, como los pueblos indígenas, las personas migrantes, con discapacidad, los niños, niñas y adolescentes, las personas mayores y aquellos que no se identifican con la sexualidad u orientación sexual binaria, entre otros grupos “subalternos” (Zúñiga, 2020), excluidos o desfavorecidos.

Lecturas para profundizar

Esta guía forma parte de la cartilla:

Constitución, Mujeres y Género, de Corporación Humanas

Corporación Humanas

Corporación Humanas es un centro de estudios y acción política feminista, que promueve y defiende los DDHH de las mujeres y la justicia de género en Chile y Latinoamérica. Tiene más de 14 años promoviendo la participación social y política de las mujeres, a través de campañas de promoción y estrategias de incidencia.